Uno de los objetivos que se marcaba España cuando el régimen político de este país cambió en la década de los 70 era el de facilitar el acceso a la educación de todo el mundo. Esto, que hoy en día consideramos básico para el desarrollo personal y profesional de las personas, antes era considerado poco menos que un lujo. Desde que la democracia llegara hasta nuestras vidas a finales de dicha década, muchas cosas han cambiado para bien en materia educativa. Y es que hemos dado grandes pasos para hacer de este un asunto prioritario a todos los niveles.
Se garantizó un acceso mucho más sencillo a cualquier tipo de servicio educativo y los resultados comenzaron a mejorar de una manera sustancial en lo relativo a la cultura, la formación y la capacitación de nuestra gente. Sin embargo, y con el comienzo del nuevo siglo, son muchas las cosas que han cambiado. Las necesidades son otras y los materiales no tienen nada que ver con lo que teníamos hasta hace nada. Y eso ha vuelto a exigir un gran esfuerzo a nuestra sociedad, especialmente a aquellas personas que guardan relación con un aspecto como lo es la educación.
A día de hoy, todo lo que no esté informatizado es considerado como antiguo. Y la verdad es que no es para menos. Hemos llegado a la conclusión de que todo lo que está informatizado es más eficiente. Y, teniendo en cuenta que la mayoría de nuestros jóvenes van a tener que ganarse la vida de una u otra manera con las nuevas tecnologías, resulta claro que hay que formarles en este sentido, dejando, al menos en parte, de lado lo que resulta más tradicional y que quizá ha pasado de moda. Se trata de una necesidad que tenemos que cubrir.
Por suerte, en España poco a poco también se van cumpliendo etapas en lo que tiene que ver con la constitución de una formación que sea plenamente online. Esto hace que no solo todas las personas encuentren una manera de acceder a una educación de más alta calidad, sino que, además, elimina todo tipo de barreras que puedan impedir que alguien acceda a un determinado estudio u otro. Ese, que era uno de los objetivos básicos con los que jugábamos en los años 70, se ha visto cubierto por completo con la llegada de la educación online.
Un artículo que fue publicado en la página web de El País en el año 2010 ya advertía de que la formación online estaba perdiendo complejos con el paso de los años. Hoy, 9 años después, nos hemos dado cuenta de que esa es ya una realidad total y absoluta que ha venido a quedarse con nosotros. Desde luego, está claro que cualquier modelo educativo que no pase por el online presenta problemas de grandes características y que tienen que ser solventados, además, de una manera realmente rápida. A nadie le cabe la menor duda de que la formación online es la más adecuada y eficiente para el tipo de sociedad que tenemos ahora mismo.
Apostar por una educación online es una obligación de cara a formar a nuestros ciudadanos de cara a un futuro a largo plazo. Esta es una de las cuestiones por las que las entidades relacionadas con la educación están apostando de una manera mucho mayor. A este respecto, hemos conseguido unos minutos de charla con los profesionales de Formatic Barcelona, una escuela de la Ciudad Condal, y nos han comentado que buena parte de las personas que están interesadas en uno de sus grados o cursos pude realizarlo por Internet.
Una educación más fácil y más completa
La experiencia que atesoramos en la formación online nos dice que, en combinación con la tradicional, nos permite obtener un resultado mucho más óptimo que el que se obtenía con antelación. Y es que las dos tienen un punto que a la persona le resulta de utilidad a la hora de formarse. De esta manera, conseguiremos que nuestra formación sea mucho más fácil y que, además, englobe una cantidad mayor de ámbitos. Eso, desde luego, nos va a suponer una mejora en lo que tiene que ver con la educación que se lleva a cabo en todos y cada uno de los centros dedicados a este asunto en España.
Lo que no ha cambiado y lo que no lo va a cambiar en ningún otro momento de nuestra Historia es el hecho de que la educación va a seguir siendo elemental. E importante que todos y todas tengamos esto claro para que no se pueda justificar de ninguna manera ningún recorte en materia educativa. Hablamos de la base de nuestra sociedad, de la de nuestro futuro. Y eso es algo con lo que no podemos permitir que nadie juegue. Teniendo esto claro, al menos seguiremos garantizando que la educación se mantiene con vida. Que esté orientada a una cosa u otra también es importante. En función de las necesidades sociales, habrá que decantarse por un camino. Ese camino, a día de hoy, es el que marca el mundo online.