Si te estás planteando instalar una piscina en casa, es importante saber quién la va a usar, si deseas una piscina larga o más estrecha, en qué lugar quieres colocar la escalera, cuál es el espacio disponible, etc. Es importante elegir el tipo de piscina que más se ajuste a tus necesidades y características del entorno. Si quieres instalar una piscina resistente y de forma rápida, puedes optar por una piscina prefabricada. Es un diseño que sigue ganando adeptos por todos sus beneficios, pero en especial porque no requiere obra.
No te preocupes por las dimensiones, ya que este tipo de piscina puede adaptarse a cualquier espacio, por lo que no importa si tu terraza es pequeña o si la parcela es amplia. Debes saber las ventajas que brindan las piscinas prefabricadas. Muchos propietarios se preguntan: ¿Qué conviene más, una piscina de obra o una prefabricada?
Si tú también estás insegura, no te preocupes, porque en este artículo te lo vamos a explicar de forma sencilla y sin rodeos, para que conozcas qué opción se ajusta mejor a tu casa y a tu terreno. Es importante saber las diferencias clave entre piscinas de obra y prefabricadas, para que conozcas sus características.
¿Qué es una piscina de obra?
Las piscinas de obra son las que se construyen directamente en el terreno y se suelen realizar con hormigón proyectado (gunite). Estos modelos permiten diseños completamente a medida y se puede personalizar su forma, escaleta, zona de playa, rebosadero, tamaño, profundidad y acabados. Una piscina de hormigón permite geometrías irregulares o integración de elementos arquitectónicos específicos.
Aunque una piscina de obra requiere obra más larga y mayor inversión inicial. El tiempo de instalación suele tardar entre 4 y 8 semanas, dependiendo del tamaño, el terreno y los acabados. Una piscina de hormigón proyectado necesita varias semanas entre la excavación, el armado, el fraguado y el acabado interior. Pero a veces necesita más semanas porque surgen los imprevistos habituales en obra. Los ajustes se van haciendo durante el proceso y pueden que surjan cambios inesperados durante la obra.
¿Qué es una piscina prefabricada?
La revista Houzz explica que “una piscina prefabricada es una piscina compacta de una sola pieza y fabricada mediante moldes a partir de resinas”. No requiere obra de excavación completa, por lo que la instalación es rápida. Este modelo puede estar listo para usar en pocos días, ya que no es necesario moldear el hormigón en la obra.
En el mercado encontrarás piscinas prefabricadas en distintas formas: rectangulares, ovaladas, en L, con escaleras integradas o con plataformas de reposo a distintas profundidades. Los diseños con escaleras integradas permiten zonas de agua poco profundas, lo que resulta práctico para niños pequeños o para darte un chapuzón sentada.
La instalación puede ser completamente sobre el suelo, o apoyada en una plataforma o terraza. Esta piscina es idónea en jardines particulares con terreno irregular o superficies con desnivel. Si el jardín no es plano, excavar para instalar una piscina convencional implica movimientos de tierra de mayor envergadura. Una piscina elevada puede ajustarse a la cota del terreno con una base de apoyo mucho más sencilla.
Los especialistas en diseñar piscinas a medida de la empresa Piscinas elevadas prefabricadas nos explican que la piscina llega en una pieza, lo que garantiza una superficie continua sin juntas y no hay riesgo de grietas por asentamiento del hormigón recién vertido. Esta piscina reduce los puntos de posible filtración y esto supone una gran ventaja.
Eso reduce el margen de error durante la instalación y acorta significativamente el tiempo hasta el primer uso. Muchos propietarios creen que los catálogos son limitados, pero cada vez hay más opciones de personalización. Las piscinas prefabricadas pueden estar listas en menos de una semana, por lo que son idóneas para aquellos que necesitan una piscina de forma rápida. Otra de las ventajas es que también son de buena durabilidad, pero es importante que se mantengan correctamente.
El mantenimiento de la superficie es más simple que el de una piscina convencional. El interior liso del poliéster o del liner no retiene sedimentos de la misma manera que el hormigón rugoso, lo que reduce el tiempo para limpiar paredes y fondo. Algunos propietarios no quieren estos modelos porque creen que las piscinas de obra son más resistentes, pero están equivocados. Si la piscina prefabricada está bien instalada, puede ser resistente y mantenerse en óptimas condiciones.
¿Qué opción es mejor para ti? Si prefieres rapidez de instalación y un precio más ajustado, entonces debes optar por una piscina prefabricada. Antes de elegir la piscina, hay que considerar varios factores, por ejemplo, el uso que le vas a dar, el espacio disponible y el presupuesto global para obra y equipamientos. Ahora ya sabes qué diferencias hay entre una piscina de obra y una prefabricada. Elige el diseño que más se ajuste a tus necesidades, condiciones de terreno y presupuesto.
Si te encanta la planificación, debes saber que desde el primer día sabrás cómo quedará la piscina prefabricada. Este tipo de piscina es idóneo para los propietarios que no han realizado ningún proyecto para diseñar una piscina de obra y falta muy poco para empezar la época estival. Diseñar una piscina de obra necesita meses de trabajo y, por eso, hay que contactar con la empresa con antelación.
Algunos propietarios deciden que quieren instalar una piscina de obra a finales de mayo, pero en esa época la mayoría de las empresas que instalan piscinas con estas características cuentan con mucha carga de trabajo y no pueden empezar con la instalación rápidamente. En esa fecha, los equipos cuentan con muchos proyectos y los materiales escasean. Por eso, es importante la planificación y contactar con los expertos unos meses antes.
En ese momento empiezan los agobios, ya que se acerca la época estival y los propietarios no pueden disfrutar de la piscina. La empresa debe seguir unas fases porque hay que hacer excavación, rellenar, revisar las condiciones del terreno, analizar las licencias, etc. Ya sabes que la piscina de obra necesita planificación y mayor intervención técnica. Si no dispones de tiempo para realizar un proyecto para diseñar una piscina de obra, debes elegir un diseño prefabricado. Con este modelo no es necesario esperar semanas o meses para que te puedas dar un chapuzón.
¿Cómo es la instalación de una piscina prefabricada elevada?
La instalación exige precisión en la preparación del terreno, pero hay menos fallos. Pero la instalación de la piscina de obra requiere proyectos más complejos y semanas de trabajos. Una piscina prefabricada elevada de tamaño estándar puede estar operativa en 2 a 4 días hábiles desde el inicio de los trabajos. La instalación comienza con la preparación de la base, que es una losa de hormigón de unos 15-20 centímetros, aunque en algunos casos se trabaja con gravas compactadas o bases modulares prefabricadas.
El suelo debe ser firme, nivelado y capaz de soportar el peso total de la piscina llena de agua. Es importante rellenar la piscina de forma progresiva para que se asiente de forma uniforme. Una vez preparada la base, el equipo se encarga de transportar la piscina hasta el emplazamiento, que suele pesar en seco los 300-700 kilos según el modelo, pero su volumen obliga a prever el acceso al jardín con antelación.
La colocación sobre la base y la nivelación precisa se hacen con calzos antes de fijar definitivamente. Después se conectan las instalaciones de filtración, depuración y los equipos de hidroterapia. La estructura perimetral de madera, piedra o aluminio que rodea la piscina se construye en paralelo o una vez terminada la parte hidráulica. Instalar este tipo de piscina no es complicado, pero lo ideal es que decidas el sistema de filtración antes de la instalación, por lo que los especialistas pueden aconsejarte y brindarte un asesoramiento individualizado.
Es importante que la empresa que instale la piscina valore el entorno para saber si presenta pavimento o césped. El coste de una piscina prefabricada elevada instalada varía según el material y las dimensiones, pero en España una piscina de poliéster de tamaño familiar se sitúa habitualmente entre 8.000 y 20.000 euros. Los modelos de acero galvanizado con liner de gran formato pueden superar ese coste. A ese importe hay que sumar la obra perimetral, el sistema de filtración, la electricidad y, si se contrata, la climatización.
Consejos para limpiar una piscina prefabricada elevada
Una piscina prefabricada elevada necesita la misma rutina de limpieza que la piscina de obra. Para que puedas nadar en una piscina higiénica, es importante la limpieza regular del fondo y controlar el equilibrio químico del agua. No te olvides del vaciado periódico del cesto del skimmer y el prefiltro de la bomba. La diferencia está en que la superficie interior suele ser más lisa que la del hormigón, lo que facilita el trabajo mecánico, pero no elimina la necesidad de hacerlo.
El fondo acumula suciedad y debes eliminar el polvo y los residuos orgánicos con regularidad para evitar el crecimiento de algas. Las piscinas con plataformas integradas añaden una zona de limpieza adicional que los limpiafondos convencionales no suelen cubrir. La piscina prefabricada necesita un mantenimiento para mejorar la funcionalidad y evitar desperfectos. Además, es necesario rehabilitar la piscina cada dos años para mejorar la estética y aumentar el valor de la propiedad.
Para acertar con la elección y conseguir los mejores resultados, es importante elegir una empresa especializada en instalar piscinas prefabricadas. Lo ideal es que los expertos aporten un asesoramiento individualizado para que la piscina se ajuste a tus necesidades y características del terreno. Ya sabes las diferencias entre una piscina de obra y una piscina prefabricada, por lo que tú decides qué tipo de diseño quieres instalar.